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CONSEJOS PARA RECITAR
1. Hablar claro, fuerte y expresivamente; utilizando diversos
cambios de tono para evitar monotonía.
2. La voz debe tener volumen, fuerza, claridad, resonancia,
matiz, correcta articulación y facilidad para cambiar de tono, énfasis y
ritmo.
3. Ensayar constantemente, poniendo intensidad en las sílabas
acentuadas (prosódica u ortográficamente) de cada palabra.
4. Al ejercitar, cada vocablo debe ser pronunciado lenta y
enfáticamente; como si hubiese un punto, coma o cesura frente a cada
palabra. Luego el poema debe ser recitado a una velocidad ligeramente
más rápida que la utilizada al conversar.
5. Una
voz clara y resonante es ideal para la buena recitación. No obstante,
una voz pobre; con apropiado y constante cultivo puede lograr lo mismo.
6. Al recitar, procure no mirar al público para evitar con ello
distracciones, la vista debe pasear por encima de la audiencia o las
paredes.
7. Al practicar dicción, se recomienda sostener con los
dientes, durante varios minutos, un corcho u objeto similar. Dentro de
esa dificultad, el declamador debe esforzarse por pronunciar cada
palabra lo más correctamente posible. (El orador griego Demóstenes,
ponía piedras dentro de su boca al ejercitar oratoria.)
8. Durante los entrenamientos, las frases deben pronunciarse
con sentimiento adecuado, tratando de evitar lloriqueos o afectaciones.
La verdadera profesionalidad en locución, no reside en amaneramientos ni
exageraciones, sino en la mayor naturalidad posible.
9. El aire debe
tener paso libre por la garganta, evite agacharse o doblar la cabeza
para no obstaculizarlo. Al declamar, imagine que su voz viene desde el
centro de la parte baja del abdomen hasta la boca. Imaginando esto,
practique la respiración
efusiva; alzando ligeramente la cabeza y repitiendo vehementemente:
"Ven a mí, ven a mí, ven a mí..." cuantas veces le sea posible hasta
haber empleado todo el aire inhalado. Haciendo lo mismo ejercite la
respiración explosiva
gritando: "¡FUERA! ¡FUERA! ¡FUERA...!" hasta haber agotado el aire
aspirado. De igual manera ejercite la
respiración expulsiva
cuchicheando casi silenciosamente: "¿Quién te lo dijo?" varias veces
hasta haber terminado con el aire absorbido.
10. Una lengua carente de músculos fuertes es la causante de la
pronunciación "chocha" o senil. Esta debe ejercitarse constantemente;
presionándola contra el paladar o los dientes, también abriendo la boca
y moviéndola rápidamente de un lado a otro, o torciéndola ídem.
11. Al practicar, es recomendable exagerar la apertura de la
boca y el movimiento de los labios. Después, al declamar frente al
público, esos movimientos deben hacerse con naturalidad y ya sin
exageración.
12. Evite serruchar el aire con los brazos. Ademanes,
movimientos corporales,
gestos... deben practicarse ante un espejo, buscando la mayor
naturalidad posible. Lo más deplorable en este arte, son los
gestos y mímicas sin motivo.
13. Actualmente, los estudios de grabación, incluso los
aparatos de sonido utilizados en auditorios pueden adornar la voz del
rapsoda con reverberación, eco, amplitud... No obstante, es recomendable
grabar constantemente para detectar sílabas pronunciadas
incorrectamente, o simplemente suprimidas.
14. Uno de los errores más frecuentes en dicción es eliminar
consonantes al final de los vocablos. Practique esto con palabras como:
Canción, amor, Joab, Abraham, contumaz, etc. etc.
15. Se utiliza
entonación alta para demostrar júbilo, victoria, rabia, dar órdenes,
expresar dolor extremo...
entonación media para narrar, describir, conversar...
entonación baja para:
melancolía, desesperación, sobrecogimiento, reverencia lobreguez,
ternura...
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*** ---- Al memorizar poemas, es importante visualizar y conectar nítidamente cada imagen e idea que contienen las estrofas (es imposible describir fidedignamente lo que no se vio). Músicos, actores, cantantes, rapsodas... son notables por sus proverbiales memorias; ellas fueron desarrolladas a base de ejercicio. Grandes actores teatrales tienen memorizadas miles de líneas que contienen las obras de su repertorio. Paralelamente, cantantes y músicos tienen en sus compilaciones cientos... y en ciertos casos, miles de canciones. Las musas, son seres mitológicos que reportan a la memoria todo aquello que es digno de recordar, por esa razón, es preciso que un declamador empiece memorizando poemas que sean de su completo agrado, de esa manera se agiliza el proceso de retención.
Humberto
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